Certificación EnerPhit: analizamos todas las claves

La certificación EnerPhit es un reconocimiento que confirma que la rehabilitación de un edificio se ha realizado teniendo en cuenta la sostenibilidad. Ampliamos esta información en los siguientes apartados.

¿En qué consiste?

La evolución constante de la normativa urbanística ha provocado que se exijan unos mínimos de calidad en el aislamiento acústico y térmico de los inmuebles. De hecho, vivir en cualquier edificio construido antes de la década de los 90 del siglo pasado confirma que no se empleó ningún tipo de aislamiento.

No fue hasta 2006 cuando se aprobó el CTE (código técnico de la edificación). Las viviendas están ahora mejor protegidas e incluyen el aislamiento necesario para convertirse en unas más confortables.

Así, en caso de rehabilitar un edificio, no hay que limitarse a cambiar los aspectos estéticos, sino también todos los relacionados con los aislamientos correspondientes. Plantear este trabajo conociendo el estándar de la certificación Enerphit es una gran idea.

¿Qué se exige y quién concede la certificación?

El Passivhaus Institut es el encargado de certificar que una rehabilitación es Enerphit. Las partes que se revisan son:

  • Los muros
  • El tipo de cubierta
  • El suelo
  • Las puertas
  • Las ventanas

Es imprescindible obtener un documento que acredite la composición de cada una de estas partes. Posteriormente, se presenta toda la información ante el antedicho instituto que realizará la evaluación correspondiente. Tras su deliberación, se sabrá si se ha conseguido, o no, la certificación. Los estándares son:

  • La calefacción anual debe consumir 25 kWh por metro cuadrado.
  • La demanda total de energía deberá ser, como máximo, de 120 kWh por metro cuadrado sin tener en cuenta la fuente que la genere.
  • La temperatura de la casa debe ser inferior a 25 grados y solo podrá superar esta cifra en un 10 % de los días.
  • La renovación del aire debe producirse cada hora.

¿Cuáles son las ventajas de EnerPhit?

No solo se trata de obtener un certificado, sino también de reducir el gasto de cara a los años posteriores. Sirvan los siguientes beneficios como ejemplo:

  • La mejora del aislamiento provoca que un piso estándar, de unos 80 metros, se pueda calentar con solo dos radiadores.
  • En los meses más calurosos del año es posible optar exclusivamente por un aparato de aire acondicionado para refrescar toda la casa.
  • La opción de revalorizar el precio de venta.

En definitiva, la certificación EnerPhit confirma la preocupación de los propietarios por convertir su hogar en uno que encaje mejor con su entorno natural. La consecuencia directa de su obtención es garantizarse un sensible ahorro y, sobre todo, el máximo bienestar gracias a la adaptación a cada época del año. Basta con repasar los estándares para lograr un objetivo tan loable como muy positivo.

1 comentario

  • Hace 7 horas

    Jurgi

    Hola, tengo una vivienda en Cádiz, está orientada al norte y no le da el sol. Es un cuarto piso. Hay mucha humedad ambiental (no filtraciones ni nada). De momento voy a insuflar lana de roca en los muros exteriores, pero luego quiero hacer reforma completa y me interesa el concepto pasiva House y la vmc.
    Gracias!

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